Mauro Becerra, nacido y criado en Río Gallegos, debutó en la sexta fehca, en el triunfo de Boxing ante Estrella Norte por 5-0, válido por la Subzona Sur de la Patagonia del Federal B. “Debuté, con goleada, de local y con el apoyo de mi familia presente. Más no podía pedir. Carlos Padín, el técnico, me tenía visto cuando jugué en la liga independiente de Gallegos el año pasado. Me fichó. Y acá estoy”, indicó el hombre en cuestión.
Sin experiencia previa en torneos de AFA y escasa expedriencia liguista, Becerra, se enfundó la camiseta número 3 con la facilidad con la cual se pone el uniforme para salir a patrullar calles, noche a noche. Sí. Becerra, de 26 años y zaguero, es cabo de la Policía de Santa Cruz.
“Hace 6 años que soy policía. Hay vocación de servicio y hubo cuestiones económicas que me hicieron elegir. Es el laburo que siempre me gustó de chico ya que mi viejo fue policía y varios de mi familia también, así que me incorporé. Además, es un trabajo bien remunerado”, indicó. ” El horario que tengo es de 8 horas. Puede ser de 8 a 16, de 16 a 24 o de 24 a 8. Son rotativos. Y como todo trabajo, a veces se trabaja más “, agregó.
Afirmativo
Bacerra, el defensor central o lateral del “Albiverde” presta servicio en la comisaría segunda de la capital provincial. En la medida que su oficio bastante particular se lo permite, juega al fútbol. Es un oficio particular porque implica nada más y nada menos que portar un arma en representación del Estado.“Hoy en día la mano está jodida. Si bien Gallegos es un pueblo chico se viven cosas que antes no se veían. No están tan tranquilas las calles. Y estoy en la comisaría segunda, que es la más movida”, relató.
“Me ha tocado ver de todo. Incendios, robos. Me ha tocado participar de un desalojo y en varias manifestaciones que se ponen tensas. Pero lo que más me quedó grabado y fue muy fuerte fue un accidente de tránsito donde perdió la vida una familia entera. Fui uno de los primeros en llegar al lugar. Fue en la autovía que está al ingreso a Río Gallegos”, afirmó.
“Por suerte nunca me tocó un tiroteo y menos matar a un delincuente. Hubo muchos enfrenamientos con delincuentes pero nunca fueron necesarias las armas de fuego. Muchas veces los agarramos con armas de fuego pero nunca las usaron”, señaló Becerra, cuya pareja actual también es policía.
Son tiempos especiales para el ejercicio del oficio policial. El propio Becerra lo reconoce. Al respecto, brinda unas reflexiones, fútbol al margen, de como debe actuar un buen polícia ante su comunidad. “Los apremios ilegales no no se justifican. Nosotros somos intermediarios de la justicia. Nosotros agarramos a los presuntos culpables y los llevamos a la justicia. La justicia se encanga de imponer justicia, nosotros no”, puntualizó. “Un policía corrupto se equivocó de trabajo”, agregó.
Fútbol y uniforme
Compatibilizar trabajo con fútbol requiere una ingeniería especial para cada caso. “Salgo, me voy a entrenar y al otro día a laburar de vuelta; a pesar del cansancio trató de meterle para no aflojar. Los fines de semana cuando se juega y me toca guardia, pido permiso o cambio la guardia para poder ir”, destacó. “En el caso de los viajes con el federal, tengo permiso de mis jefes para poder hacerlo sin ningún problema. Me apoyan. Estoy muy agradecido por eso. De no ser así se me hubiera sido difícil jugar el federal”, reseñó.De todos modos, si Boxing estuviese por jugar un partido definitorio y Becerra fuese requerido para colaborar una situación de crisis, él lo tiene definido. “Si necesitan de mi colaboración voy a colaborar con mi compañeros policías. Sé que con el equipo que tenemos no podemos perder”, remató.
En sus tiempos de futbolista local, le tocó jugar contra jugadores con prontuario policial. “Nunca me tocó compartir equipo con delincuentes. Pero si jugué en contra. Pero siempre hubo respeto de ellos para conmigo como de mi para con ellos, ya que es un deporte en el cual uno va a divertirse y no está fuera de la ley", concluyó.
Alma de Ascenso
(@AlmadeAscenso)
Fuente: DelSuralNorte
Foto: Romina Barrientos.

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